Hace ya un tiempo, No-Lectores, inauguré la categoría “Manta de Patchwork”. Así que hoy, Día del Trabajo, disfrutaremos del ocio y os hablaré del Patchwork como Patchwork, no como categoría extraña que me saqué de la manga.
Qués es -> Podemos definir el Patchwork, rápidamente, como toda confección en tela cuyo resultado sea una especie de collage. ¿Quién no recuerda esas mantas que salen en las películas, o que algunas abuelas tenían, que parecían hechas de muchas telas diferentes, recortadas y cosidas todas juntas?

(Foto de Zigazaga, donde podéis encontrar muchas más fotos al respecto)
Patchwork, original del inglés, significa Remiendo + Trabajo, es decir, unión de parches en nuestro castellano más práctico. Su origen se remonta ya a tiempos antiquísimos, y no sería arriesgado decir que ya hace unos 3000 años los egipcios se dedicaban a crear capas acolchadas con este aspecto: elegancia faraónica. Creo recordar que en el British Museum vi representaciones egipcias de faraones vistiendo estos “modelos”.
Su origen, probablemente, se debe a algo que todos experimentamos a veces: el deseo de economizar. Así que, uniendo retales sueltos, y trozos de tela sin aparente utilidad, se podían obtener mantas, colchas (una vez que surgió la técnica del acolchado), capas… O bien se debía a la necesidad de tapar agujeros, rotos…etc. Lo importante es que, tiempo después, a alguien se le ocurrió cortar de maneras diferentes los parches, y adornarlos con bordes varios.
También tuvo -y sigue teniendo- gran aceptación en las tribus nómadas, especialmente las beduinas, donde un talismán muy corriente era una manta estilo patchwork de forma cuadrada colgada a la puerta de la casa. También es muy corriente encontrar esta técnica en sus tapices decorativos, en prendas y otras confecciones prácticas para el día a día (manteles, cobertores,…) e incluso en sus ropas de fiesta.
Pasó el tiempo, y esta técnica siguió extendiéndose y “prosperando”. Si nos acercamos a los siglos XV y XVI, vemos que esta técnica era de las más usadas para la confección de artículos para “el hogar”. De forma rápida y sencilla, se obtenían telas y prendas varias de colores vivos, alegres, y, sobre todo, muy originales. Muy popular era el crear dos grandes piezas, rellenarlas con material mullido, unirlas y ¡voilá! una nueva y cómoda colcha para la cama. Su perfección absoluta se dio en los siglos posteriores, hasta que la entrada del siglo XX y su implantación masiva de fábricas y máquinas hizo que ya no fuera tan necesario, pasando a un segundo plano como ocio y hobby de los interesados.
Pero, como todo vuelve, el patchwork también está regresando, con un marcado carácter decorativo: siempre hace ilusión tener algo original, o que sepas que sea de confección manual, o bien que te pongas y lo hagas tú. O, mucho más divertido, como se hacía antes en la sociedad norteamericana: reunión de diversas amigas y, entre todas, creación de una concha con los trozos que llevaban.
Para los interesados en poner manos a la costura, os dejo con este link, Mis labores de Patchwork, donde veréis en fotografías la mejor manera de unir los diversos trozos; encontraréis además multitud de links para los que necesiten patrones. Así que… ¡suerte! ;-)